¿Proveedores cercanos?

Proveedores físicamente cercanos

Uno de los stakeholders menos considerados, habitualmente, son los proveedores. Y es una auténtica lástima, porque quien tiene un buen proveedor, tiene un tesoro. Como bien señaló Michael Porter, hace unos años, hoy en día, la competencia se da entre cadenas de suministro, más que entre empresas. Por tanto, la coalición con nuestros proveedores (y con nuestro clientes, por supuesto), debe ser total.

En los últimos años, sobre todo en la época de pre-crisis (¡cuánto daño hizo ese periodo!), las empresas optaron por la deslocalización de sus compras a países emergentes lejanos, generalmente. Dinámica que se empezó a revertir a partir de la crisis de 2008. Ese fenómeno, el de la deslocalización, llevó en muchos casos a alejarnos físicamente de nuestros proveedores de manera radical, decisión basada en lo que se quiso creer, en primera instancia, de que “todo era más barato”, pero que, en muchos casos, devino en “algo más caro”, si sumamos todos los inconvenientes que ello suponía, en términos de calidad, servicio y flexibilidad, principalmente.

Trabajar con Proveedores cercanos.

Pero no sólo precisamos de esa cercanía física, que es absolutamente saludable para nuestra gestión. Lo necesitamos, como lo hacen las grandes empresas del sector de la automoción, que piden a sus proveedores que se acerquen a sus plantas, llegando incluso a integrarlos dentro de las mismas. Pero vamos a ir más allá de la proximidad geográfica, ampliando el concepto en otras nueve cercanías, que completan un decálogo de obligado cumplimiento, para una auténtica relación win-win con nuestros proveedores:

  • Necesitamos afinidad en los preceptos del negocio, basados en unos valores comunes, que permitan el desarrollo empresarial y profesional de ambas compañías.
  • Es importante disponer de unas relaciones humanas empáticas, colaboradoras y “coopetidoras”, si fuera el caso, que animen a las ya habituales complejas relaciones entre clientes y proveedores.
  • Deben conocer el mercado, es decir, toda la  cadena de valor, del sector de negocio donde trabajan, para aunar esfuerzos en pro de conseguir los mejores resultados.
  • Preferiblemente “en sintonía” en cuanto a los estilos de dirección participativos, que permitan, incluso, integrar equipos de ambas empresas en grupos de trabajo comunes
  • Con el aseguramiento de la calidad y de la seguridad, como fundamento del camino hacia conseguir unas organizaciones de alto rendimiento.
  • Es preferible que el valor de la transparencia en la acción, modelizada en el método “open-book“, defina la relación de confianza global entre ambas partes.
  • Que exista colaboración empresarial y profesional, desde el I+D y el Marketing, hasta la entrega del producto o servicio que suministren al mercado.
  • A poder ser que compartan beneficios y riesgos, “lo bueno” y “lo malo”, del negocio, como materialización del concepto win-win, citado anteriormente,
  • Que muestren la voluntad de desarrollar un camino juntos, como palanca de progreso del negocio de ambas empresas.

Relación entre proveedor y empresa cliente.

Para concluir, miremos la matriz que encabeza esta entrada, donde podremos apreciar que el único camino posible es el del cuadrante de color verde, donde se define la relación sostenible con nuestros proveedores. El resto de cuadrantes, donde se enmarcan muchas relaciones cliente-proveedor, o son insostenibles o son destructivas. La elección de donde ubicarnos, depende de nosotros mismos.

¿Proveedores cercanos?
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Por | 2017-09-15T17:55:11+00:00 6, marzo 2017|

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