¿Misas exprés?

misas express

Procesos empresariales

La situación económica y la demanda consecuente ha llevado a muchas empresas y organizaciones a replantearse cómo realizan sus actividades, procesos y operaciones con el fin de conseguir ser más eficientes, productivos y reducir los plazos de entrega. En el blog hemos ido planteando diferentes ejemplos de mejora asociados a hechos cotidianos con el fin de reflejar que la mejora de proceso es factible a cualquier nivel, entorno, situación, ubicación geográfica, etc. donde exista un proceso que genera un producto o servicio.

La semana pasada aparecía la noticia de que un proceso estaba relantizando a mucha gente, la capacidad del servicio era insuficiente y provocaba largas colas a los “clientes”. Debido a ser año Xacobeo, se está generando una gran acumulación de gente interesada en visitar la Catedral y, en muchos casos, asistir a las misas. La duración de las misas, cercana a la hora provoca la espera y la cola en la entrega del servicio ya que la capacidad, durante una temporada, es inferior a la demanda.

Gestionando personas

Para intentar aliviar la situación, se aumentó el aforo de la iglesia incrementando el número de gente que podía asistir a los actos litúrgicos. A pesar de estos cambios, que han mejorado la situación, el problema sigue existiendo y la mejora conseguida no ha sido suficiente.

Para intentar aliviar la situación, el Alcalde de Santiago ha hecho una propuesta “revolucionaria”, reducir la duración de las misas a la mitad para duplicar la capacidad y reducir las largas colas. Esto puede representar un cambio tan grande, una rotura completa de las reglas existentes, de los paradigmas habituales. Romper con las tradiciones, perder el significado de lo que se hace, etc.

El Gemba

En este caso y en las empresas en general, es necesario darnos cuenta que las condiciones, el entorno, las necesidades de nuestros clientes cambian y haciendo las mismas cosas que se han hecho siempre no será suficente. Los plazos que antes nos podíamos permitir ahora son insuficientes y considerados inapropiados por nuestros clientes que no dudan en ir a la competencia enseguida.

Nuestros precios, consecuentemente nuestros márgenes, ya no son aceptados, la gente se lo piensa mucho más en el precio que está dispuesta a pagar por el producto o servicio.

Es necesario replantearnos prácticamente todo lo que hacemos, por qué lo hacemos y si hay otras maneras de hacerlo. En muchos casos habrá que luchar con las costumbres, las herencias del pasado, las condiciones existentes, las rutinas, el rechazo de mucha gente o el inmovilismo del propio sistema, … todo con el fin de ser capaces de sobrevivir.

No tenemos mucho tiempo que perder…
¿Misas exprés?
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Por | 2017-07-26T08:47:56+00:00 19, mayo 2010|

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