¿A las trincheras?

A las trincheras

En una actividad de este 2011 volvió a aparecer una problemática asociada a problemas de comunicación respecto al personal que trabajaba en una línea de proceso industrial. Aunque el ejemplo era un línea de envasado, esta problemática no se limita únicamente a líneas de producción sino a cualquier puesto de trabajo, aunque en entornos productivos es donde parece más sangrante.

Problemas de Comunicación

El hecho en cuestión es que se habían realizado cambios y mejoras en la línea, para facilitar el trabajo y aumentar la productividad, pero no se había transmitido a todo el personal, o no lo suficientemente bien, por lo que una parte de la gente que trabajaba habitualmente alli desconocía la nueva manera de proceder y, a pesar de las mejoras realizadas, éstas no se aplicaban por parte de todo el mundo e incluso se deshacían para volver a proceder de la manera original.

Ejemplos de falta de comunicación

Refrescando otros ejemplos, algunos vividos en directo y otros explicados, de personal de diferentes empresas que al llegar a sus lugares de trabajo se encontraban con:

  • No poder trabajar porque Seguridad había vallado (literalmente) uno de los equipos para “asegurarse de que nadie se lastimara”. Era imposible acceder al equipo incluso para retirar el producto que se había caído o las cajas mal formadas.
  • No poder trabajar porque había alguien del fabricante de máquinas que estaba actuando sobre el equipo, pero que nadie había informado ni preguntado si afectaba a la operativa, ni tan siquiera se había informado de la presencia de ese señor.
  • Se habían realizado cambios en la manera de trabajar y cambios para facilitarlo que impedían hacerlo de la manera anterior, pero sin haber sido informados ni consultados. Similar al caso inicial.
  • Se había instalado un nuevo equipo de control de calidad que nadie de la línea sabía cómo funcionaba. Ley de Murphy se instaló en viernes y cuando producción intentó arrancar el lunes en turno de mañana tampoco había nadie de calidad disponible. Total que los operarios y mecánicos acabaron por trampear el control de calidad.
  • Personal de otros departamentos y cargos funcionales que, sin más miramiento, paraban la línea para enseñar alguna cosa o para hacer alguna reparación, etc. Mientras el personal buscaba desesperadamente donde estaba el problema que habia parado el proceso.

Es necesario tener en cuenta la comunicación entre personas

En fin, un montón de cambios, incidencias e “invasiones” de la línea sin tener demasiado (o nada) en cuenta la existencia de personas que realizan allí su trabajo diario y que se pueden ver afectadas por nuestras gestiones (aunque sólo sea un momento) y ya no hablar de que se les haya consultado acerca de los cambios a realizar.

Recuerdo una empresa que propuse cavar trincheras alrededor de la máquina y montar guardias para evitar que más gente llegara a la línea y se pusiera a tocar cosas.

No podemos permitirnos estas faltas de respeto hacia los que están cada día trabajando con unos equipos o maquinas, que acaban siendo los últimos en enterarse de los cambios que les afectan y que no tengan la autonomía de poder decidir/planificar cuándo es el buen momento para actuar sobre los mismos para que afecte lo menos posible a sus operaciones cotidianas.

¿A las trincheras?
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Por | 2017-10-31T12:02:48+00:00 18, enero 2012|

2 Comentarios

  1. La Curva de la Envasadora 23 enero, 2012 en 12:26 pm - Responder

    Y no te olvides de aquella línea de envasado de gominolas en las que había una curva que era el orígen de la gran mayoría de los problemas…se hicieron infinidad de modificaciones y la curba allí seguía…jejeje

    Sigh…

  2. Josep A Aguilar 24 enero, 2012 en 11:11 pm - Responder

    Cuánta razón tiene la gente del Gemba… y qué poco les escuchamos. Un abrazo.

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