¿La fuerza de la costumbre?

La fuerza de la costumbre

El pasado fin de semana se celebró el Gran Premio de Malasia de Fórmula 1 en el que tuvo lugar una anécdota como mínimo curiosa sobre todo por lo extraño de la situación.

Lewis Hamilton, piloto de Fórmula 1, llevaba toda su vida en esta competición con la escudería McLaren desde que debutara en el año 2007 hasta este invierno que decidió cambiar de aires y fichar por Mercedes. Pero el piloto británico debe tener todavía muy presente su pasado en el equipo de Woking porque en su primera entrada para cambiar neumáticos se detuvo en el box de McLaren ante el asombro de los presentes. Los mecánicos de McLaren tuvieron que hacerle señas a Hamilton para que siguiera hasta el box de Mercedes.

Cambios en la cultura de los procesos

Cuando se plantean cambios a nivel de procesos o de cultura de empresa en procesos de transformación una de las grandes barreras (paradigmas) que se encuentran es la de superar los mecanismos que se han desarrollado en las organizaciones y que hacen que las personas que trabajen en ellas tengan una inercia, muchas veces involuntaria, a volver a hacer las cosas como se hacían anteriormente.

Recuperando algunas frases de actividades realizadas en empresas se pueden encontrar algunos ejemplos en la misma línea:

  • Se definen y se ponen en marcha nuevos procesos de trabajo y, a los dos meses, se vuelven a hacer como se hacían antes.
  • No pensemos como informáticos, en un departamento informático.
  • La gente entra en modo automático y no piensa, no ve qué más se podría hacer.
  • Se tiende a evitar el conflicto y mantener la situación para no provocar malestar.

Algunas recomendaciones para intentar romper esta inercia:

  • Think out of the box.

    • Es necesario cambiar cosas, plantear y probar cosas diferentes a las existentes.
    • Si la conclusión después de realizar una actividad es que está todo perfecto es que no hemos sido capaces de ir más allá de nuestra propia rutina, no somos capaces de ver la posibilidad de mejora.
  • Formar y entrenar al personal en la posibilidad de cambiar los medios de trabajo e, incluso, la mentalidad y filosofía de la empresa en la participación del personal en estos cambios/mejoras.
  • Llevar a cabo los planes de acción.

    • El personal necesita ver cambios y que éstos funcionan y dirección necesita ver resultados del esfuerzo que ha realizado la organización y que han de ayudar a mejorar su competitividad.
    • Hay que poner los medios y los ajustes necesarios para asegurar el funcionamiento.
  • Mantener, Mantener, Mantener.

    • Como pasaba con Lewis Hamilton, es muy fácil volver a hacer las cosas como se realizan en el pasado ya sea por el subconsciente, la falta de fe en el nuevo proceso, por falta de ajuste del mismo, etc.
    • Hay que poner medios y realizar el seguimiento necesario para que los cambios se mantengan en el tiempo ya que no se mantendrán por si solos sino gracias al esfuerzo y la constancia.

Como conclusión pensemos que si deportistas de élite pueden encontrarse en esta situación qué no puede suceder en las organizaciones cuando se planteen cambios respecto a las maneras de hacer, costumbres y cultura existentes.

¿La fuerza de la costumbre?
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Por | 2017-11-14T12:56:36+00:00 27, marzo 2013|

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