¿Cómo creamos flujo?

Creación de flujo

Leo en la revista “Automática e Instrumentación”, un artículo firmado por Xavier Alcober, que hace referencia a un caso logístico singular, interesante y ejemplificador, que ha dado pie a la realización de un “business case” en Harvard.

Resulta que en la ciudad de Mumbai, existen los “dabbawalas” (“una persona, una caja”, en hindú), cuya función es transportar las comidas a los diferentes profesionales de las oficinas de las zonas de negocio de la metrópolis, desde los puntos de elaboración de las comidas, que en muchas ocasiones son hogares familiares.

El transporte de “largo recorrido” de la comida, lo hacen a través del ferrocarril, para distribuirlo capilarmente, mediante bicicleta o bien a pie, posteriormente.

Mumbai es una ciudad con 21 millones de habitantes y en ella distribuyen 200.000 cajas diarias (fiambreras o tarteras), los 5.000 “dabbawalas” que existen. Éstos, mayoritariamente, son analfabetos, por lo que la identificación de las cajas pasa por utilizar un código de colores y marcas. El sistema es tan eficiente que su nivel de calidad ¡es de un único error sobre 6 millones de servicios! Este magnífico resultado les ha llevado a obtener una certificación “6 Sigma”, entre otras.

¿Qué lecciones podemos extraer de este interesante caso?:

  1. Los “dabbawalas” están ejecutando de manera eficiente y virtuosa un ejercicio de “one-piece-flow” (“flujo unitario”), acarreando la mínima expresión de envío (la caja), desde el origen de la cadena de suministro hasta su consumidor final. Ésta puede ser la mejor “learning lesson” del caso, pero necesita ineludiblemente de los siguientes puntos para conseguir que la creación de flujo se asiente de la mejor manera posible.
  2. El uso de la intermodalidad en el transporte, hace viable el envío eficiente de las mercaderías transportadas, a lo largo de todo el flujo de valor.
  3. La no utilización de tecnologías a través de toda la cadena es deliberada, por tres motivos principales, la no disposición de medios tecnológicos a su alcance, la falta de formación de los operadores del sistema, y la simplificación del proceso.
  4. La utilización de la gestión visual, mediante el código de formas y colores, hace factible que se puedan dar los niveles de eficiencia y calidad comentados. De no hacerlo, no sería posible llevar a cabo esta actividad.
  5. El nivel de calidad obtenido es extraordinario, siendo el mismo un resultado “world class”, en que su nivel de errores tiende a cero, es decir nos encontramos ante una ejemplo de “Calidad Total”, mediante dinámicas “First Time Quality”.

Seguiremos investigando este magnífico caso, para profundizar aún más en él. Con toda seguridad, nos deparará vivencias sorprendentes.

¿Cómo creamos flujo?
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Por | 2017-11-09T11:11:26+00:00 16, febrero 2009|

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